LAS ASANAS (posturas de yoga)

Las asanas, son determinadas posturas que el cuerpo adopta para influir de manera beneficiosa sobre todos sus órganos y glándulas, sobre el sistema neuromuscular, sobre funciones muy diversas, sobre la energía, armonizando también la función mental.

Las asanas o posturas corporales, benefician todos los sistemas del cuerpo: el circulatorio, el respiratorio, el digestivo, el endocrino y el nervioso, ninguno queda desatendido.

 

* Favorecen la integración cuerpo-mente, se seda el sistema nervioso y se pacifican las emociones.

* Abastecen de sangre todas las zonas del cuerpo, favorecen los tejidos, mejoran el funcionamiento cerebral, otorgan flexibilidad a la columna vertebral, los tendones y articulaciones, los músculos y nervios.

* Eliminan crispaciones y contracturas e inducen a una relajación más profunda y reparadora.

* Previenen trastornos somáticos y psicosomáticos y ayudan en los desórdenes emocionales o psíquicos.

* Regulan la acción cardíaca y la tensión arterial, favorecen excepcionalmente todo el sistema locomotor y revitalizan el organismo.

* Previenen el envejecimiento prematuro y mantienen el cuerpo flexible y resistente.

 

Las asanas hacen que el cuerpo asuma posturas que de otro modo jamás adoptaría, influyendo en todo el organismo de forma beneficiosa.

Existen numerosas posturas, desde las más sencillas a otras más complicadas o difíciles. Hay posturas básicas, y una gran cantidad de variantes que pueden adaptarse a las necesidades de cada persona.

 

La mayoría de las posturas básicas, pueden ser practicadas por todas las personas, pues cada practicante conduce la postura hasta su límite razonable y con ello, ésta ya desencadena todos sus beneficios.

 

 

En la ejecución de las posturas del yoga hay que observar, principalmente, los siguientes requisitos:

 

• Se hace y deshace la postura con lentitud, conscientemente, evitando movimientos precipitados o bruscos.

• Se ejecuta la postura hasta el límite razonable y se mantiene el tiempo indicado.

• Si es posible, se efectúan respiraciones pausadas y por la nariz.

• Permanecer muy atento durante la práctica, evitando en lo posible divagaciones mentales. La mente puede situarse en la zona que se indica como soporte para la concentración, o en la postura misma o en las sensaciones (estiramientos, presiones y otras) que se presentan durante la realización de la misma. De este modo la postura no sólo tiene implicaciones fisiológicas y energéticas, sino también mentales.

• Todos los movimientos deben ser paulatinos y sin excesos, respetando las limitaciones del cuerpo.

• Los beneficios se suman en la constancia al practicar.

 

 

Los estiramientos tienen por finalidad:

 

• Estirar intensamente el músculo, alargándolo, flexibilizándolo, irrigando de sangre y eliminando sus tensiones.

• Desbloquear, aliviar tensiones neuromusculares, inducir a una relajación más profunda.

• Aumentar la resistencia de todo el cuerpo, favorecer la columna vertebral, mejorar el riego sanguíneo en general, estimular el tono vital.

Las posturas son la ciencia de estirar y soltar, tensar y aflojar.

Las presiones o masajes son una especie de acupuntura natural, mediante los cuales se influye muy favorablemente sobre glándulas, órganos y vísceras, así como sobre los plexos nerviosos.

En la mayoría de las posturas se producen simultáneamente estiramientos y masajes. Por ejemplo, las posturas de flexión hacia delante, estiran vigorosamente toda la musculatura posterior del cuerpo y ejercen masaje sobre todos los órganos del abdomen, en tanto que las posiciones de flexión hacia atrás, estiran la musculatura anterior del cuerpo y ejercen masaje sobre la zona renal.

 

 

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